Opinión

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Una firma más, una firma menos
Diego Uchuypoma Soria
27 de mayo de 2012.

Desde hace algunos días se viene comentando el cierre de la presentación de firmas para llevar a cabo los procesos de consulta de revocatoria del presente año. Los medios de comunicación y la clase política han prestado mayor atención a un proceso político que viene desarrollándose desde hace más de 15 años en el país. Este parece ser un nuevo caso de visibilización mediática a partir de nuestro sesgo de centralización de la política en la capital. Pero, ¿es que acaso las revocatorias no han tenido algún impacto o efecto dentro del sistema político peruano en la última década?, ¿cómo comprender este derecho político que se viene ejerciendo, en su mayoría, en distritos rurales, con una población menor a 5000 habitantes y con índices de pobreza?, ¿será que el caso limeño nos ayudará a comprender los beneficios que traen, o las limitaciones que presentan las consultas de revocatoria para la construcción de nuestra democracia?

Ya se ha mencionado que los procesos de consulta de revocatoria son parte de los mecanismos de control ciudadano y que se formaliza en la Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadano, Ley N° 26300, en el año 1994. Por lo tanto, su práctica es legal y democrática. Sin embargo, lo que no se ha interiorizado, es que ya se han realizado seis procesos de consulta de revocatoria (en los años 1997, 2001, 2004, 2005, 2008 y 2009) generando impactos en la política local de diversas zonas del país. Y es que la revocatoria no es algo novedoso para algunos distritos en la costa, sierra y selva del Perú. Muestra de esto es que a más de 4000 m.s.n.m., en medio del lago Titicaca, frontera de Bolivia con Perú, se encuentra uno de los tres distritos que ha realizado procesos de consulta de revocatoria para las cuatro últimas gestiones municipales (desde que se promulgo la Ley N°26300). (1)


Es importante comprender que la revocatoria es una institución que se inserta en diversas dinámicas de poder local. Estos poderes locales se consolidan a partir de diversos recursos (económicos, sociales y culturales). Las relaciones de poder desarrollan la institución de la revocatoria y generan dinámicas entre los actores políticos. Entre estos actores intervienen no solo los alcaldes y regidores, sino también las diversas autoridades (no necesariamente formales o estatales). En algunos casos, vinculados a lo económico, en otros a lo social y cultural.

Además, la revocatoria se vincula a una institución que ha tenido gran desarrollo en las últimas tres décadas, los municipios (1). No es una novedad afirmar que los gobiernos locales vienen generando amplias expectativas en la población. Esto a partir del aumento de competencias y recursos. Sin embargo, tampoco es novedad que los gobiernos municipales aún presentan diversos problemas y limitaciones en sus gestiones.

En ese sentido, debemos señalar que la revocatoria plantea algunas premisas de los mecanismos de democracia directa. Estos buscan generar una mayor participación de la ciudadanía en la toma de decisiones públicas de tal forma que aumente el control sobre sus autoridades. Lo cierto es que ya existe amplia literatura que muestra como estas premisas pueden ser contrariadas con diversos resultados en su práctica. Al igual que otros mecanismos participativos, por ejemplo los consejos de coordinación local, presentan una serie de limitaciones en su desarrollo. Es así que en su modo genérico, como acción colectiva, la revocatoria también implica la movilización de recursos, la generación de un discurso y una oportunidad política.


La revocatoria se inserta en un contexto de debilitamiento de diversas instituciones representativas (por ejemplo el congreso o los partidos políticos). Como ya se ha mencionado reiteradas veces, frente a un nuevo impulso de los mecanismos participativos, a partir del proceso de descentralización, no se ha generado un esfuerzo similar por fortalecer estas instituciones representativas.

Podemos intuir que los procesos de consulta de revocatorias pueden ser muestra de cómo el sistema político en el país termina institucionalizando intereses particulares. La revocatoria puede presentarse como la institucionalización de la oposición política en una determinada gestión municipal. Esta oposición política no proviene de un partido político estructurado, sino de poderes dispersos con intereses determinados. Es claro que la articulación de estos poderes locales puede terminar generando un resultado favorable para los promotores de la revocatoria. Como ya hemos mencionado, siendo una acción colectiva eficiente puede cumplir sus objetivos.

Cabe preguntarnos entonces, que beneficios o problemas puede traer la revocatoria para la democracia de nuestro país. La revocatoria termina presentando efectos directos e indirectos sobre modelos de gobernabilidad. Estos pueden tener diferentes grados de democracia. Asimismo, como ya se mencionó en otro artículo, los problemas de representación no tienen claras probabilidades de desaparecer sin el fortalecimiento de las mismas instituciones representativas (3). Los problemas de legitimidad pueden mantenerse y la conflictividad perdurar así se cambie a un alcalde y sus regidores.

En conclusión, firmas más o firmas menos, queda pendiente comprender como esta institución viene desarrollándose y generando efectos sobre la política local en el país. Una evaluación sobre la situación de la democracia resultaría acotada si no toma en cuenta todos los niveles del sistema político. La revocatoria puede ser una buena excusa para seguir analizando nuestra democracia desde la política local.


* La Asociación Civil Politai agradece a Diego Uchuypoma (Estudiante de Ciencia Política de la PUCP) por publicar su comentario en este medio. La Asociación no comparte necesariamente las opiniones del autor.

NOTAS

(1)  Hacemos referencia al Distrito de Amantaní, en Puno. Los otros dos distritos son Curimaná (Ucayali) y San Andrés de Cochán (Cajamarca).

(2) Si bien la Ley N° 26300 establece que se pueden realizar consultas de revocatoria para las autoriades locales y regionales, la mayoría de estas se han concentrado en el niveld e gobiernos locales. Para mayor detalle ver: ONPE (2010). Consultas populares de revocatoria 1998-2009 y nuevas elecciones municipales 2005-2010. Lima: ONPE.

(3)  Ver : Encinas, Daniel y Diego Uchuypoma. El Maretazo de la revocatoria : los límites de la democracia directa en el Perú. http://perudebate.pucp.edu.pe/index.php?option=com_content&view=detallepolemicas&id=1467&alias=el-maretazo-de-la-revocatoria-los-limites-de-la-democracia-directa-en-el-peru



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